
En SEMCA creemos que el agua no solo se trata: se cuida, se optimiza y se respeta.
Nuestra filosofía une ingeniería, sostenibilidad y educación técnica, garantizando que cada cliente comprenda y valore el impacto de una gestión responsable del agua.
Convertimos los procesos complejos en soluciones simples, acompañando a nuestros clientes hombro a hombro para asegurar resultados reales.
El sistema de enfriamiento de la plaza (chillers y torres de enfriamiento) requería, por especificación del fabricante, una dureza máxima de 50 mg/L. Sin embargo, los suavizadores presentaban fallas en la regeneración de la resina catiónica, lo que provocaba que el agua de reposición tuviera durezas superiores a 300 mg/L, generando incrustaciones severas (sarro) en torres y chillers.
El equipo de SEMCA, liderado por el Ing. Gaspar Cano, realizó un diagnóstico integral del sistema, detectando problemas operativos como llenado incorrecto del tanque de salmuera, succión deficiente de salmuera y ajustes inadecuados en presión y programación de válvulas. Se corrigieron estos puntos mediante ajustes hidráulicos, programación del temporizador y optimización del sistema de succión.
Adicionalmente, se capacitó al personal de mantenimiento en buenas prácticas de operación de los suavizadores. Como resultado, se logró estabilizar la dureza del agua en 50 mg/L, mejorando significativamente el desempeño del sistema de enfriamiento.
Resultados obtenidos:
Mayor eficiencia del tratamiento químico.
Reducción de limpiezas químicas por incrustaciones.
Ahorro de agua por disminución de purgas en torres de enfriamiento.
Este proyecto corrigió una problemática que llevaba más de dos años afectando la operación, reduciendo desperdicio de agua y extendiendo la vida útil de los equipos.


Se instalaron 3 Filtros de carbón activado ultrapuro (posterior a un sistema de ósmosis inversa) para eliminar el cloro residual en 3 líneas distintas de producción de bebidas con la finalidad de garantizar la inocuidad del agua y no alterar el sabor del producto final.
Los sistemas de post filtración se conformaron de un carbón activado vegetal de alta pureza, el cual previamente a su instalación se le realizó un tratamiento químico con productos químicos especializados bajo condiciones específicas para eliminar todas las impurezas inorgánicas y las cenizas propias del proceso de generación del carbón activado (carbonización).
La ventaja de éste tipo de carbón activado es que no eleva la conductividad eléctrica del agua filtrada y tampoco modifica el pH, lo cuál es indispensable en el proceso de generación de bebidas debido a que ésto puede alterar los sabores.


Se realizó un diagnóstico y evaluación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Leoni planta 1, donde se evaluó la capacidad de proceso del sistema, por lo que se realizaron ajustes en el sistema de tratamiento biológico con la finalidad de optimizar el proceso y cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021 considerando los nuevos parámetros que entran en vigor en Marzo 2026 (Toxicidad y color verdadero).
Se gestionó con el departamento de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente del cliente la migración de un desengrasante NO biodegradable usado en la cocina del cliente, ya que se observó que éste producto NO tenía características de biodegradabilidad y que sus ingredientes representaban cierto grado de toxicidad para los microorganismos que coexisten en la PTAR y aunado a eso, el producto usado en cocina generaba mucha espuma en los tanques, lo que afectaba de manera directa la estética y también tenía como consecuencia mala calidad de agua residual tratada.
Se implementó un desengrasante ecológico con ingredientes biodegradables que es seguro para el sistema de tratamiento de agua residual instalado.


Se realizó una capacitación teórica – práctica de 2 días al personal de ingenieros electromecánicos de la planta de Kekén Rastro Umán acerca de la conformación, operación y mantenimientos preventivos y correctivos del sistema de filtración de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales.
Durante la capacitación se involucró a todos los técnicos para que pudieran seguir las buenas prácticas operativas, así como diagnosticar y atender diversas fallas que se pueden presentar en el sistema.
La capacitación efectiva del personal brindó los siguientes beneficios para el cliente:
a) Reducción de errores o paros del sistema por malas prácticas de operación.
b) Aumento de la capacidad de respuesta del personal de la planta ante fallos sin necesidad de esperar la respuesta de un proveedor de servicios externo.
c) Reducción de costos por mano de obra externa para mantenimientos y solución de fallas en el sistema.


